Adiós a los días malos

Adiós a los días malos

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Un mal día lo tiene cualquiera. Hay ocasiones en las que parece que hubiera sido mejor no levantarse nunca de la cama y es que, desde que suena el despertador parece que nada sale como estaba esperado. Es lo que se conoce como tener un mal día.

Haber dormido mal, llegar tarde al trabajo, reunión con tu jefe, noticias inesperadas etc… sí  es cierto que cuando algo sale mal, parece que los astros se unen para hacer que todo vaya a peor o al menos, es la sensación que tenemos.

Solemos pensar que en esos días llamamos a gritos a la mala suerte o que nos persigue una negatividad absoluta que vamos arrastramos durante todo el día. Tranquilo, porque esos días los tenemos todos aunque algunos con más frecuencia que otros.

Lo importante para que estos días no afecten es contar con las estrategias adecuadas para sobreponerse cuando la suerte no está de tu parte. Sigue estos cuatro consejos rutinarios y no dejes que un mal día arruine el resto de la semana.

Claves para no perder la sonrisa en los días malos

Mímate

No hay nada como darse algún que otro mimo para aumentar y mejorar la moral. Saca tiempo y dedícalo a hacer lo que más te guste. Por ejemplo, puedes emplearlo en practicar tu deporte preferido, darte un baño caliente con velas de aromas relajantes, disfrutar de una buena lectura o degustar un té sabroso.

A veces, cosas que aparentemente pueden parecer muy simples son las que nos aportan una sensación muy agradable de bienestar que nuestra mente y nuestro cuerpo están pidiendo a gritos.

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Quiere a los tuyos

Cuando el mal humor la negatividad nos invade es bueno acordarse de tus seres queridos, tus amigos, tu pareja o gente cercana a la que aprecias. Quedar con ellos, llamarles o escribirles es una manera eficaz para reconfortarte y encontrar la vitalidad y la energía que habías perdido.

Cuida tus emociones

A veces, es necesario el desahogo porque después de la tormenta viene la calma.  Una vez has eliminado el sentimiento negativo es más fácil encontrar la calma y ver las cosas desde otra perspectiva mucho más clara y real. En el momento de sofoco y de agobio siempre se tiende a lo negativo pero recuerda,  todo depende del punto de vista desde el que se mire.

Escribe tus pensamientos y sentimientos

Anotar qué sensaciones tenemos y nos invaden en cada momento que la suerte no está de nuestro lado puede ayudarnos a tenerlas controladas y a saber cómo manejarlas cuándo vuelvan a aparecer.

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