Practicar deporte bajo el agua
Como ya sabréis, practicar una actividad física es una de las recomendaciones a seguir para llevar una vida saludable. Hay un deporte para cada persona y todos ellos, aportan beneficios a tu salud y a tu bienestar. Es cierto, que con la llegada del buen tiempo apetece más practicar deportes al aire libre. Por eso, hoy os voy a hablar de los deportes en el agua, muy apetecibles cuando el sol aprieta y nos apetece darnos un chapuzón.
Una de las ventajas de practicar deporte en el agua, es que nuestro cuerpo pesa menos de su peso normal y nos sentimos más ligeros, con lo que los movimientos que debemos practicar resultan menos costosos y más fáciles de seguir. Sin darte cuenta, los músculos están trabajando a una mayor intensidad, lo que te ayudará a reforzarlos rápidamente. No olvidemos la sensación de relajación que nos aporta estar en contacto con el agua, una razón de más, para practicar alguna de las modalidades que os vamos a contar. El agua es una fuente de relajación y bienestar que debes aprovechar y hoy te proponemos dos opciones divertidas con las que podrás beneficiarte de todos sus ventajas.
El aquagym es una de las modalidades aquáticas deportivas aptas para todas las edades. Esta práctica para la que no es necesario saber nadar, consiste en realizar ejercicios bajo del agua tomando apoyo sobre el fondo o mediante la ayuda de accesorios como tablas, rollos de espuma o flotadores que te ayudarán a mantenerte en el agua con más facilidad. El aquagym es perfecto para aquellas personas que padecen contracturas musculares y además, activa la circulación sanguínea, algo que ayuda mucho a combatir la temida celutitis.
Otra de las actividades acuáticas que se ha puesto muy de moda es el aquabike. Consiste como su nombre indica, en pedalear bajo el agua. Requiere algo más de esfuerzo que el aquagym pero se puede practicar también a cualquier edad siempre y cuando se adapte la intensidad a cada tipo de persona. Es parecido a practicar spinning pero mucho más completo, ya que ayuda a trabajar las piernas, los brazos y las abdominales y mejora la coordinación y la postura corporal.
Tanto el aquagym como el aquabike son dos buenas opciones para practicar en esta época del año, en la que apetece darse un chapuzón para refrescarse. Además, no tienen nada que envidiar a una sesión de gimnasia ya que se pueden perder las mismas calorías. Para que os hagáis una idea, con 45 minutos de aquabike se pierden unas 450 calorías.