Fotocosmética para las pieles sensibles

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Cuidar la pie! con cosméticos naturales y ecológicos empieza a ser, no un lujo, sino una necesidad, pues los casos de piel sensible aumentan cada año. Los tóxicos del entorno hacen que la piel se sensibilice y tolere peor ciertos cosméticos convencionales.

La irritabilidad, la tirantez, el enrojecimiento y la descamación son características propias de la piel sensible. Se trata de una piel frágil y vulnerable en que la capa hidrolípidica ha dejado de cumplir su función protectora y, por eso reacciona desmesuradamente ante los estímulos -calor, frío, agua -enrojeciendo e inflamándose. Aunque la piel seca sea más propensa, también la grasa puede sufrir sensibilidad. Y, si no se pone remedio a tiempo, puede derivar en dermatitis.

También la piel masculina puede sensibilizarse, ya que el afeitado, sobre todo si es diario y se realiza con espumas u otros cosméticos con mucho alcohol, resulta agresivo e irritante. Asociados a la sensibilidad pueden surgir problemas circulatorios como la cuperosis, telangiectasias o rosácea, en que aparecen venitas muy marcadas en la zona de las mejillas.

La sensibilidad puede aparecer por causas externas, como la contaminación, el clima o el uso de cosméticos agresivos, o bien internas, por ciertos medicamentos, una alimentación poco sana o desequilibrios emocionales.

CUIDADOS ESPECIALES

Todas las pieles son susceptibles de hacerse reactivas si se tratan con cosméticos inadecuados, se exponen demasiado al sol o se ejerce sobre ellas cualquier tipo de agresión física como el afeitado o una exfoliación excesiva.

Es importante tener esto en cuenta al elegir los productos que se aplican en la piel. Las pieles sensibles necesitan unos cosméticos que disminuyan la irritación, calmen y refresquen. Si además hay problemas micros circulatorios, conviene aplicar activos vasos tónicos y descongestivos que faciliten la circulación y regulen la permeabilidad de la piel.

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HIDRATAR POR LA MAÑANA

Como parte de la rutina diaria, conviene aplicar por la mañana una crema hidratante que lleve alguna planta adecuada, como las que se indican más adelante, y que no contenga sustancias tóxicas como derivados de petróleo, perfumes sintéticos (altamente sensibilizantes) o filtros solares químicos.

LIMPIAR POR LA NOCHE

La limpieza por la noche debe ser suave y con una leche limpiadora fluida, ya que muchas pieles sensibles no admiten la limpieza con jabones sólidos por su PH muy básico. Luego se aplica un tónico calmante y refrescante y, a continuación, un cosmético rico en ingredientes nutritivos e hidratantes.

CINCO PLANTAS AMIGAS

Estas son algunas de las plantas que pueden ayudar a cuidar la piel: Caléndula: anti inflamatoria por excelencia, disminuye el enrojecimiento y la descamación. Se puede usa el aceite de caléndula directamente sobre la piel o incorporado en una crema facial o corporal.

Vid roja: la uva, rica en antioxidantes, aumenta la micro circulación sanguínea y la resistencia capilar. Muy útil en caso de cuperosis o rosácea.

Aloe vera: el gel que retiene mucha agua, calma y refresca. Ideal en caso de enrojecimiento y quemazón.

Almendras: su aceite da elasticidad a la piel y previene la sequedad.

Avena: el agua y el extracto calman la piel enrojecida y la irritación. Se usa mucho en cosmética infantil.

 

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