4 formas de autoengaño que nos ayudan a superar problemas
El autoengaño es un recurso al que en ocasiones asistimos para encarar situaciones bien difíciles. Muy frecuentemente lo hacemos de forma consciente, aunque en otras ocasiones, ni nos damos cuenta, pues es el cerebro el que altera sutilmente nuestra percepción para resguardar nuestras fuerzas y también nuestra integridad.
Si bien sea de una forma no absolutamente controlada, este mecanismo, hay que tenerlo en consideración, ya tiene sus virtudes y asimismo sus peligros: no hay que olvidar que, para lograr nuestras metas, no hay nada mejor que conocer las contrariedades y encararlas con el máximo de claridad y energía posible.
Reconocer que una compañía, una amistad o una relación de pareja han llegado a su fin y carecen, por consiguiente, de un futuro viable, suele ser un proceso muy doloroso ya que implica aceptar el descalabro de nuestra vida anteriormente vivida y conocida. Es muy común, en estos casos, caer en el autoengaño y confiar en soluciones en un corto plazo que jamás van a llegar a ser verdaderamente satisfactorias.
Pero no siempre esta negación de la realidad se hace de forma consciente; con frecuencia somos víctimas de un proceso inconsciente de autoengaño. Los científicos han constatado que hay un mínimo de 4 situaciones diferentes en las que es enormemente probable que nuestro cerebro opte por el autoengaño de una forma inconsciente.
Índice del artículo
4 situaciones de autoengaño de manera inconsciente
1. Grandes catástrofes
La primera es la del instinto de supervivencia que tenemos cara grandes catástrofes, grandes riesgos. En estos casos el cerebro emplea un filtro, el que elige los aspectos de la realidad que le resultan completamente desapacibles, en lugar de los que se vez capaz de poder digerir.
[sociallocker id=222]2. Autoestima
Un segundo tipo debe ver con la autoestima y trata de de qué manera somos capaces de suprimir o bien por lo menos reducir al mínimo culpabilidades que tenemos guardadas del pasado. Esto acarrea un enorme riesgo para nosotros y asimismo para el resto, ya todo esto provoca una enorme falta de responsabilidad.
3. Sobrevaloración
Un tercer tipo, que además de esto tenemos mucha habilidad para practicarlo las personas, siempre que no estemos deprimidas, es la sobrevaloración de las propias cualidades. Si bien tiene sus virtudes para encarar la vida, tiene grandes riesgos en los que se puede caer, como creernos mejores que el resto, sentirnos enormemente superiores, etcétera
4. Autosuperación
Y una cuarta parte tipo, es el de sobrestimar la facilidad que tenemos para mudar nuestra conducta y la de la autosuperación.
El autoengaño viene bien para determinadas ocasiones y en espacios cortos de tiempo porque nos permite superar determinados obstáculos emocionales. Sin embargo, esta situación mental no se debe prolongar en el tiempo o nos hará vivir una realidad completamente alejada de la que es en realidad.
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